Sobre Conzencia

Conzencia nace desde el interés de transformar nuestra manera de enfrentar las dolencias físicas y emocionales que aquejan a las personas, entendiendo el bienestar como parte fundamental de la salud en base a un enfoque integrativo, preventivo y colaborativo con los pacientes. Este enfoque se basa en 3 conceptos fundamentales:

Somos seres integrales

Entendemos que, para abordar la dolencia de una persona, es necesario mirarla en su totalidad. Esto pasa por entender que somos individuos, inmersos en un sistema familiar y social y que nuestro cuerpo funciona de manera integrada, en donde cada sistema, órgano, glándula, mente, espíritu, emoción se conjugan en un funcionamiento que, en su conjunto, se traduce en salud o enfermedad. Es por esto que es importante entender que cualquier solución de salud brindada, involucra a un paciente que debe también hacerse parte de la solución. 

Nuestro cuerpo es energía

Cuando se indica que “todo está conectado”, no se trata de un concepto metafísico, sino fundamentado en la física cuántica. Ese vacío intersticial entre nuestros átomos es parte del espacio que está también a distancia de nuestro cuerpo, y nos une con quien tenemos al lado y con todo lo que existe. A su vez todos los seres estamos unidos por la tierra que, por la fuerza de gravedad, nos mantiene anclados a ella. Es por ello que, al trabajar de forma energética, presencialmente o a distancia, es posible lograr un impacto real en el solicitante.

Salud es equilibrio

La palabra equilibrio es clave y común a todos los sistemas médicos: la salud se encuentra en la homeostasis, es decir, cuando todos los sistemas se encuentran en equilibrio, balanceados. Es cuando ese equilibrio se perturba que comienzan, por ejemplo, a proliferar bacterias, virus y otros microorganismos y se pierde el estado de salud y bienestar. 

Conzencia entonces aborda el bienestar desde estos conceptos: 

      1. Entendiendo que somos un todo y que nuestros hábitos, actitudes y decisiones determinan nuestra salud.
      2. Abordando el cuerpo energético, a través del cual es posible prevenir enfermedades y sanar dolencias físicas, emocionales y mentales.
      3. Buscando llegar a un equilibrio, entendiendo que esto es clave para lograr una salud y bienestar duraderos.

    En un mundo en el cual existen cada vez más patologías crónicas, las que la medicina tradicional propone abordar solo desde los síntomas; en el que para cada dolencia hay uno (o varios) medicamentos que prometen sanar, dejando secuelas a veces irreversibles; en el cual se acude a centros de salud esperando recetas mágicas que se hagan cargo de resolver de raíz patologías sin tomar acción desde la prevención y en el que la salud se trabaja desde una hiper-especialización de profesionales, sin un enfoque integrativo, se ha tornado crucial un abordaje diferente.